Philip Ainsworth Means (Boston, 3 de abril de 1892-Boston, 24 de noviembre de 1944) fue un antropólogo e historiador peruanista norteamericano. Si bien la ciudad de Boston enmarcó la vida de Means, dedicó la mayor parte de su vida al estudio del Perú, país al que llamaba con cariño su “segunda patria” (Valcárcel, 1981, pp. 294).

En 1915, se graduó en la Universidad de Harvard y al año siguiente obtuvo su maestría. Mientras todavía era estudiante universitario, dejó el campus para participar en la expedición de Hiram Bingham a Perú, auspiciada por la Yale University y la National Geographic Society, donde visitó muchas ciudades arqueológicas clásicas alrededor de Cusco, entre ellas, Machu Picchu. En las décadas siguientes, Means viajó a Perú cuatro veces más, en 1917-1918, 1918-1919, 1920-1921 y 1933-1934, respectivamente. Así, adquirió un importante conocimiento de la arqueología peruana (Lothrop, 1945, p. 109).

Además de Perú, sus investigaciones también lo llevaron a Bolivia (1918-1919) y México (1925-1926), aparte de sus frecuentes viajes a Europa (Lothrop, 1945). En 1934, Means se casó con Louise Munroe, quien, cabe destacar, no solo se convirtió en su compañera de viaje, sino que también “lo asistía” en sus escritos y publicaciones posteriores (Bennett, 1946, p. 234, traducción del autor).

La obra académica de Means estuvo marcada tanto por las tendencias políticas y académicas contemporáneas internacionales como por las peruanas. Sus primeros trabajos antropológicos, que se centraban en las nociones de apreciación racial y democracia (Means, 1918a; 1918b; 1918c; 1918c), deben leerse a partir de la Primera Guerra Mundial y el llamado momento wilsoniano en sus secuelas inmediatas, cuando se buscaba construir un nuevo orden mundial basado en los principios de la paz mundial, la democracia, el libre comercio y la autodeterminación (si bien limitados, en su falta de aplicación a la mayoría de los pueblos colonizados) (Manela, 2007). 

En esta línea, Means consideraba que su trabajo antropológico estaba al servicio de lo que él denominaba “civilización mundial” y “democracia mundial” (Means, 1918b, p. 180, traducción del autor; Means, 1918c). Means sostenía que la mayoría de los problemas políticos y económicos a los que tendría que enfrentarse el mundo posguerra, si aspiraba a una paz duradera, eran “al menos en parte, raciales y culturales” (Means, 1918b, p. 180, traducción del autor). Por ello, abogó la apreciación racial, entendida como el estudio de las características materiales, intelectuales y culturales de diversas razas y culturas, y distinguir aquellas capaces de ser “entretejidas en el tejido de la civilización moderna” (Means, 1918b, pp. 183, 187, traducción del autor).

En este sentido, la antropología de Means se inspiró en el indigenismo mexicano y peruano de principios del siglo XX. Sus escritos sobre la apreciación racial, se basaban en la obra del antropólogo indigenista mexicano Manuel Gamio. (Means, 1918a, p. 415; Means, 1918b, p. 180, 186; Means, 1918c, p. 257). Al mismo tiempo, la noción culturalista de raza de Means indica la influencia de sus contemporáneos peruanos, como José Uriel García y Luis Eduardo Valcárcel, quienes, aunque empleaban un lenguaje racialista de “raza” y “pureza racial”, se oponían al “pesimismo racial y al determinismo biológico” que caracterizaba el pensamiento racialista antes de la Segunda Guerra Mundial (Cadena, 2000, p. 26, traducción del autor).

Means contrapuso la apreciación racial a las políticas coloniales que no lograron desarrollar adecuadamente a los pueblos indígenas por falta de comprensión (o voluntad de comprender) las costumbres y la cultura locales. Means sostenía que si las autoridades políticas modernas se guiaban por la apreciación racial, podrían ofrecer “a square deal” —término tomado del expresidente Theodore Roosevelt— a todos los pueblos indígenas (Means, 1918b, p. 180-81; Means, 1918c, pp. 232-233). Mediante la apreciación racial, Means creía que podrían elevar a la sociedad andina a un “nivel de desarrollo” superior y mejorar sus condiciones morales y materiales. (Means, 1918a, pp. 423-424, traducción del autor).

A través de su noción de apreciación racial, Means criticó a los hacendados que no proporcionaban condiciones dignas a los campesinos en sus haciendas. Sin embargo, la crítica de Means mantuvo un carácter paternalista, centrándose en los hacendados en lugar de las propias comunidades indígenas o campesinas como agentes de su propio “mejoramiento”(Means, 1918a, pp. 423-425, traducción del autor). Además, su crítica era más moral que sistémica, así que, en este sentido, se parecía más a las críticas al llamado “gamonalismo” que al sistema de haciendas an sich, típico del indigenismo peruano de finales de la década de 1910 y principios del de 1920 (Cadena, 2000, pp. 78-84).

Según Means, la democracia a través de la apreciación racial contrastaba con otra “variedad disruptiva de democracia”, es decir, la difusión del “bolchevismo y el sindicalismo” en los Andes (Means, 1918a, p. 424, traducción del autor). Posteriormente, Means argumentó que la apreciación racial era necesaria para detener las “fuerzas antidemocráticas” mundiales, como “el materialismo, el marxismo y el bolchevismo” (Means, 1918c, p. 233, traducción del autor).

Desde la década de 1920, el trabajo de Means se orientó hacia una dirección de investigación más histórica, con menos connotaciones políticas explícitas (Lothrop, 1945, p. 109). Aunque Means se alejó del paternalismo explícito de la apreciación racial, no se alejó de su misión fundamental: lograr una mejor comprensión de los pueblos indígenas y la historia del Perú a través de un estudio prolongado.

Aunque algunas de sus investigaciones históricas trataban de México o los Estados Unidos, la gran mayoría de sus estudios históricos se centraban en Perú, en el sentido virreinal de la palabra, incluyendo el “Alto Perú” o la actual Bolivia. Se centró principalmente en el Perú precolonial y colonial, con especial énfasis en la cultura inca y su caída. Entre sus obras, la más influyente, Ancient Civilization of the Andes (1931), se convirtió en “la obra de referencia p sobre la sociedad inca” de su época, que no sería superado hasta la aparición de una antropología peruana “profesionalizada” hacia la década de 1940 (Lothrop, 1945, p. 110, traducción del autor; Osterling et al., 1983; Salomon, 1985; Yon, 2018).

El libro formaba parte de una trilogía prevista sobre la historia del Perú, y fue seguido por Fall of the Inca Empire and the Spanish Rule in Peru, 1530-1780 (1932b), que abarcaba el período colonial. El último volumen nunca se completó, pero tenía previsto abarcar el período republicano. El hecho de que Means delimite el fin del dominio español en 1780, en lugar de 1821 o 1824, apunta a su convicción de que la rebelión de Túpac Amaru inició un cambio de rumbo en la historia peruana que condujo a “la ruptura definitiva con España” (Means, 1932b; p. vii, traducción del autor).

Su interpretación de la rebelión de Túpac Amaru la elaboró en un artículo de 1918, y en una traducción al español, con ligeras variaciones, publicado en 1920. Means describió la rebelión como resultado del “choque de dos razas y dos culturas” y como una “revolución de los indios oprimidos”. Means retrata a Túpac Amaru como un “curaca indio” que luchó por su pueblo indígena (Means, 1919; Means, 1920; pp. 8, 12, 19, traducción del autor). Así, su interpretación se aproximó más a los indigenistas peruanos de la década de 1920, para quienes Túpac Amaru era un líder revolucionario de los “Indios”, y no el mestizo reformista al frente de una coalición multiétnica, característico de la historiografía de mediados de siglo XX(Francis, 2025).

Otras obras importantes fueron su Biblioteca Andina (1928)y suA study of Peruvian textiles (1932a). Además, también publicó traducciones al inglés de crónicas clásicas peruanas, como las de Pedro Sancho, Montesinos y Pedro Pizarro (Lothrop, 1945, p.110). También comentó la “joya de la bibliografía peruanista”: la Primera Nueva Crónica de Guaman Poma (Adanaqué, Guarda y Bustamante, 2013, p. 169; Means, 1939).

El 24 noviembre de 1944, tras años de lucha con su salud, Means falleció en su tierra natal de Boston. Tras su muerte, Luis Eduardo Valcárcel (1981) describió a su “viejo amigo” como “quizás el más importante propagandista de los estudios peruanistas de su época” (p. 294) y “uno de los más destacados peruanistas” por derecho propio (p. 185). 

Una evaluación adecuada del legado de Means debería ir más allá de su propia producción académica y tomar en cuenta su papel como puente entre la academia peruana y la internacional. Es más, Means consideraba que su misión principal era divulgar y facilitar la investigación académica peruana. En sus propias palabras, derivadas de una carta de 1934 a Valcárcel, Means expresó su deseo de ser: “de alguna utilidad a la nación peruana a la que dedico mi vida. Mi tarea me parece ser de dar a conocer en los países de habla inglesa las cosas históricas del Perú” (Adanaqué, Guarda y Bustamante, 2013, p. 163).

Esta misión se remonta al menos a 1920, cuando fue nombrado director del Museo Nacional de Arqueología por el presidente Augusto B. Leguía. Aunque su gestión fue breve, ya que renunció a su cargo en 1921 debido a la falta crónica de fondos, logró reorganizar la colección y la abrió a investigadores peruanos como Elena Izcue Cobián (Adanaqué, Guarda y Bustamante, 2013; Means, 1936).

A lo largo de su carrera, Means fue una figura clave en el mundo académico peruano, como lo demuestran su correspondencia con peruanistas como Valcárcel, Jorge Basadre, Julio C. Tello y Elena Izcue, así como su mentoría de futuros peruanistas, como John Rowe. En 1934, durante lo que sería su último viaje a Perú, el gobierno peruano nombró a Means oficial de la Orden del Sol por sus servicios al país (Adanaqué, Guarda y Bustamante, 2013; Burger, 2007; Lothrop, 1945).

En 2025, cien años después de su graduación en Harvard en 1915, recordamos a Means no solo por su obra de difusión o por su propio trabajo pionero, sino también por lo que hoy podríamos considerar su metodología interdisciplinaria. Con su formación en arqueología, antropología e historia, y su combinación de fuentes escritas con el estudio de la cultura visual y material, Means podría considerarse un precursor de los posteriores etnohistoriadores peruanos como John Rowe, John Murra y Maria Rostworowski (Salomon, 1985).

Existencias digitalizadas:

Referencias bibliográficas:

Adanaqué Velásquez, R., Guarda Cacha, Y., y Bustamante Tupayachi, E. G. (2013). Correspondencia de Philip A. Means a Luis E. Valcarcel (1932-1940). Investigaciones Sociales, 17(31), 155-172.

Alton, A. S. (1945). Philip Ainsworth Means, April 3, 1892-November 24, 1944. Hispanic American Historical Review, 25(2), 153–154.

Bennett, W. C. (1946). Philip Ainsworth Means, 1892–1944. American Anthropologist, 48(2), 234-237.

Burger, R. L. (2007) John Howland Rowe (June 10, 1918 – May 1, 2004). Andean Past 8(6), 33-44.

C. K. S. (1945). Philip Ainsworth Means. American Antiquarian Society, 5(1), 35-37.

Cadena, M. de la (2000). Indigenous mestizos: The politics of race and culture in Cuzco, Peru, 1919-1991. Durham: Duke University Press.

Francis, M. (2025). “Volveré y seré millones!”: The ‘double memory’ of the struggle for indigenous liberation and decolonization in Cusco’s contemporary peasant federations [Master’s tesis]. Amsterdam: University of Amsterdam.

Gutiérrez L., J. G. (1986). Así nació el Cusco rojo. Julio Gutiérrez L

Lothrop, S. K. (1945). Philip Ainsworth Means, 1892–1944. American Antiquity, 11(2), 109-112.

Manela, E. (2007). The Wilsonian moment: Self-determination and the international origins of anticolonial nationalism. Oxford University Press.

Means, P. A. (1918a). Race and society in the Andean countries. The Hispanic American Historical Review, 1(4), 415-442.

Means, P. A. (1918b). Race Appreciation and Democracy. The Journal of Race Development, 9(2), 180-188.

Means, P. A. (1918c). Race-appreciation in Latin America. Science, 48(1237), 256-260.

Means, P. A. (1918c). Racial factors in democracy. Boston: Marshall Jones Company.

Means, P. A. (1919). The Rebellion of Tupac-Amaru II, 1780-1781. Hispanic American Historical Review 2(1), 1-25.

Means, P. A. (1920). Ciertos aspectos de la rebelión de Túpac Amaru II, 1780-1781. Lima: Sanmarti y Cía.

Means, P. A. (1928). Biblioteca Andina. Part one: The chroniclers, or the writers of the sixteenth and seventeenth centuries who treated of the pre-Hispanic history and culture of the Andean countries. New Haven: The Connecticut Academy of Arts and Sciences.

Means, P.A. (1931). Ancient civilizations of the Andes. New York: Charles Scribner’s Sons.

Means, P. A. (1932a). A study of Peruvian textiles: Illustrated by representative examples in the Museum of Fine Arts Boston. Boston: Museum of Fine Arts.

Means, P. A. (1932b). Fall of the Inca empire and the Spanish rule in Peru; 1530-1780. New York: Charles Scribner’s Sons.

Means, P. A. (1936). Elena and Victoria Izcue and Their Art. Buletin of the Pan American Union, 248-254.

Means, P. A. (1939). [Algunos comentarios sobre el Manuscrito Inédito de Felipe Huaman Poma de Ayala]. En J. C. Tello (ed.), Las primeras edades del Perú por Guamán Poma: Ensayo de interpretación (Vol. 1, No. 1). Lima: s.e.

Osterling, J. P. et al. (1983). Notes for a History of Peruvian Social Anthropology, 1940-80 [and Comments and Reply]. Current Anthropology, 24(3), 343–360.

Salomon, F. (1985). The historical development of Andean ethnology. Mountain Research and Development, 5(1), 79-98.

Valcárcel, L. E. (1981). Memorias. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

Yon, R. J. F. (2018). Los primeros pasos de la antropología en el Perú (1946–1952). Notas para la historia de la Antropología en el Perú. Antrópica. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, 4(8), 45-66.


Créditos: Google; The Internet Archive; HathiTrust; Biblioteca Alexandrina; Museo de Arte de Lima; Wellcome Museum; JStor; Smithsonian.

Elaborador: Francis, Milan

Fecha de publicación: 31/DIC/2025

Última actualización: 31/DIC/2025