Índice de contenidos:

  1. Cronología de la izquierda en el Perú
  2. Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP)
  3. Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR)
  4. Juventud Comunista Peruana (JCP)
  5. Izquierda Unida (IU)
  6. Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)
  7. Movimiento Revolucionario Socialista (MRS)
  8. Partido Comunista Peruano Unidad (PCP-U)
  9. Partido Comunista Peruano Bandera Roja (PCP-BR)
  10. Partido Comunista del Perú Patria Roja (PC del P-PR)
  11. Partido Socialista de los Trabajadores (PST)
  12. Partido Unificado Mariateguista (PUM)
  13. Unión de Izquierda Revolucionaria (UNIR)
  14. Vanguardia Revolucionaria (VR)
  15. Otros recursos: Publicaciones periódicas
  16. Otros recursos: Libros, folletos y volantes

El 18 de febrero de 2017 se creó en la red social Facebook el grupo privado -aunque de acceso solicitable para cualquier usuario interesado- «La Izquierda Peruana (Archivo Documental)», con el propósito de constituir un espacio virtual para la socialización y puesta en circulación de documentos (textos, fotografías, videos, publicaciones periódicas, entre otros) relevantes para la historia y la memoria de la izquierda peruana. La iniciativa, liderada por el historiador Rolando Rojas, contó desde sus inicios con el respaldo y aportes de otros historiadores, como Antonio Zapata, Madeleine Torres, Raúl H. Asensio, entre otros, así como con el apoyo sostenido de numerosos seguidores que compartieron materiales provenientes de bibliotecas personales y de hallazgos realizados en repositorios públicos.

El grupo fue inaugurado con un mensaje que convocaba explícitamente a construir, de manera colectiva, una “cadena de aportes documentales” orientada a conformar un archivo digital sobre la historia de la izquierda, con el fin de evitar la pérdida de su memoria escrita. Esta convocatoria se tradujo en un proceso de digitalización distribuida y, en muchos casos, artesanal: los participantes emplearon cámaras fotográficas profesionales o dispositivos móviles para reproducir libros, folletos, volantes, revistas, fotografías y manuscritos, generando un acervo heterogéneo tanto en formatos como en calidades técnicas. Desde una perspectiva de las humanidades digitales, esta experiencia resulta especialmente relevante para comprender cómo la sociedad civil participa activamente en la construcción de archivos digitales, dando lugar a un archivo colaborativo sostenido por prácticas de preservación impulsadas “desde abajo” y al margen de las instituciones archivísticas o bibliotecarias tradicionales. Este trabajo colaborativo entra en sintonía con otras iniciativas similares, como Izquierda Peruana: Registro Gráfico de su Historia.

No obstante, pese a que a la fecha el grupo alcanzó a reunir a más de 1400 participantes, a partir de 2020 su actividad vinculada a la digitalización y a la construcción sistemática de un archivo documental se redujo de manera significativa. A ello se sumó la progresiva pérdida de acceso a los documentos, debido a la caída o eliminación de los enlaces de almacenamiento utilizados —como Mega, Google Drive o el propio alojamiento directo en Facebook, red social que ha comenzado a cambiar sus políticas de almacenamiento de material audiovisual—, evidenciando así las limitaciones estructurales de estas plataformas para la preservación digital de largo plazo.

Frente a esta situación, en abril de 2025 Fuentes Históricas del Perú gestionó, en coordinación con el historiador Rolando Rojas Rojas, la recuperación de los objetos digitales que se encontraban bajo su custodia personal y que ya no estaban disponibles en el grupo. El objetivo fue asegurar su preservación y acceso mediante su incorporación a la cuenta institucional del proyecto en Internet Archive, plataforma que, pese a no estar exenta de problemas de estabilidad —como las interrupciones recurrentes de sus servidores en los últimos años—, ofrece condiciones significativamente más adecuadas para el almacenamiento, la descripción y la consulta pública que las brindadas por redes sociales o servicios privados de alojamiento.

Si bien aún no ha sido posible recuperar la totalidad del acervo originalmente compartido, se logró recopilar un conjunto de 142 objetos digitales, entre libros, folletos, volantes y publicaciones periódicas, producidos entre 1956 y 2010, cantidad que esperamos ir aumentando a futuro. Estos materiales remiten a una amplia constelación de partidos, frentes y organizaciones gremiales de la izquierda peruana, entre los que destacan la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), el Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR), la Juventud Comunista Peruana (JCP), Izquierda Unida (IU), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento Revolucionario Socialista (MRS), el Partido Comunista Peruano Unidad (PCP-U), Partido Comunista Peruano Bandera Roja (PCP-BR), Partido Comunista del Perú Patria Roja (PC del P-PR), el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), el Partido Unificado Mariateguista (PUM), la Unión de Izquierda Revolucionaria (UNIR) y Vanguardia Revolucionaria (VR), entre otros. Para facilitar su visualización, la presente entrada los organiza alfabéticamente.

Esta colección constituye el primer esfuerzo sistemático de Fuentes Históricas del Perú por aportar a la preservación digital de iniciativas colectivas que, desde espacios no institucionales, buscaron construir archivos documentales a partir del trabajo colaborativo de sus comunidades. Iniciamos así esta línea de intervención con el proyecto «La Izquierda Peruana (Archivo Documental)», reconociendo tanto su valor historiográfico como su significado en la historia reciente de las prácticas digitales de preservación en el Perú.

Estos documentos –especialmente los volantes y mecanografiados– constituyen testimonios particularmente frágiles de experiencias políticas, organizativas y culturales, los cuales, durante décadas, han sido marginadas o excluidas de los archivos oficiales; su eventual pérdida supondría un empobrecimiento irreversible de la memoria histórica. Al mismo tiempo, se trata de fuentes fundamentales para el estudio de la historia política de la izquierda peruana, en la medida en que permiten analizar sus lenguajes, debates internos, estrategias de acción y redes de sociabilidad, y abren nuevas posibilidades de investigación desde la historia social, cultural y política, así como desde las humanidades digitales, al poner nuevamente en circulación acervos que hasta ahora permanecían dispersos, inaccesibles o en permanente riesgo de desaparición.

Genealogía de los principales partidos comunistas peruanos, según Meza (2012, pp. 130-131).

Momentos de la escisión del Partido Comunista Peruano, según Navarro (2019, pp. 37, 39).

Existencias digitalizadas:

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) fue fundada en 1929 por iniciativa de José Carlos Mariátegui, con el objetivo de unificar al proletariado peruano en un frente único. Este evento marcó la creación de la primera entidad sindical de alcance nacional, simbolizando la madurez organizativa del movimiento laboral en el país (Zapata, 2021, p. 210). Al año siguiente, tras la muerte de Mariátegui en abril, se celebró en Lima una reunión de la CGTP con delegados comunistas en el marco de la III Internacional, durante la cual se planteó la adopción de la estrategia de «clase contra clase», una lucha entre el capitalismo y el comunismo que debía desembocar en la revolución obrera. Sin embargo, la CGTP desapareció poco después bajo las dictaduras sucesivas de Sánchez Cerro, Benavides y Prado, que impidieron el desarrollo de una gran central sindical (Gadea, 2021, p. 39).

En 1944, se reactivó la organización sindical con la creación de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP). Sin embargo, fue en 1968 cuando la CGTP se refundó sobre la base del Comité de Defensa y Unificación Sindical (CDUS), que había sido formado en 1966 (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, pp. 222-223). En esta etapa, la CGTP contaba con 19 federaciones y 66 sindicatos de diversos sectores, como metalúrgicos, maestros y pescadores (Guerra, 2011, pp. 79-80). Para 1971, la CGTP tenía 140,000 afiliados, cifra que creció a 400,000 en 1971, siendo dirigida por el Partido Comunista Peruano Unidad (PCP-U), de tendencia prosoviética (Meza, 2020, p. 3177).

El régimen de Juan Velasco Alvarado adoptó una postura pro-laboral al publicar el Decreto Ley N.º 18471, que protegía a los trabajadores de despidos arbitrarios. Sin embargo, la segunda fase de su gobierno adoptó una política más adversa hacia los sindicatos. En respuesta, la CGTP y el Partido Comunista se unieron a los sindicatos y partidos más radicales de izquierda para organizar masivas huelgas generales en 1977-1978, lo que consolidó el carácter confrontacional del nuevo movimiento laboral (Roberts, 1998, p. 211). La CGTP continuó su actividad en los años siguientes, afiliando en 1981 al Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP). En 1983 y 1984, encabezó el Comando Unitario de Lucha, que demandó aumentos salariales acorde con el costo de vida (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, pp. 230, 231). En resumen, la CGTP ha demostrado una notable capacidad de adaptación y liderazgo, consolidándose como un referente del movimiento obrero peruano.

Entre las fuentes digitalizadas relacionadas con la CGTP se encuentran un volante de convocatoria a una marcha popular en apoyo a la huelga magisterial organizada por el SUTEP y la revista de la CGTP de septiembre de 1981, que detalla las actividades de la confederación y sus sindicatos durante ese año.

Existencias digitalizadas:

En los primeros años de la década de 1960 se fundó el Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR), una organización política que articuló al Partido Obrero Revolucionario (POR) con militantes independientes desvinculados del Partido Comunista Peruano (PCP) (Zapata, 2021, p. 280). El FIR tuvo como objetivo central la unificación de la izquierda peruana en un solo frente revolucionario. Su actividad recibió un importante liderazgo de Hugo Blanco, quien defendía la necesidad de construir una organización revolucionaria basada en el marxismo-leninismo-trotskismo y consciente del papel histórico del campesinado en la liberación nacional (Blanco, 1963, p. 12).

El carácter trotskista del FIR (Lust, 2023, p. 27) estuvo marcado por la influencia del dirigente argentino Hugo Bressano, conocido como Nahuel Moreno, quien promovía la creación de un partido capaz de movilizar a las masas. En ese contexto, el movimiento trotskista argentino se comprometió a financiar las actividades del FIR en el Perú. Sin embargo, ante la falta de cumplimiento de estos apoyos económicos, la organización recurrió a la expropiación de recursos mediante dos asaltos bancarios realizados en 1961 y 1962, con el fin de sostener la lucha armada (Gross, 1995, p. 135).

Estas acciones permitieron a Hugo Blanco liderar uno de los movimientos de masas más significativos de la época, impulsado por ocupaciones de tierras organizadas por sindicatos campesinos en el valle de la Convención, en Cusco (Löwy, 2007, p. 53), al mismo tiempo que se intentaba desarrollar una estrategia de lucha armada mediante la formación de guerrillas (Letts, 2011, p. 370). No obstante, la represión de las Fuerzas Armadas debilitó la organización campesina y condujo al encarcelamiento de sus principales dirigentes, entre ellos Blanco, en 1963. A partir de entonces, la actividad del FIR entró en un proceso de declive. Hacia finales de la década de 1970, el grupo se integró en una alianza de organizaciones izquierdistas, aunque las discrepancias entre Blanco y Genaro Ledesma provocaron finalmente su disolución (Gross, 1995, p. 135).

Las fuentes digitalizadas sobre el FIR incluyen dos números de la revista Revolución Peruana, órgano oficial del Frente de Izquierda Revolucionaria –aunque subtitulada Frente de Izquierda Revolucionario–, publicados en marzo de 1967, en los que se abordan la reorganización del movimiento campesino, la lucha contra los sectores de patronazgo, la demanda de amnistía para los presos políticos y la situación de la clase obrera argentina.

Existencias digitalizadas:

La Juventud Comunista es el ala juvenil de diversos partidos comunistas peruanos. La primera Juventud Comunista Peruana (JCP) tuvo sus orígenes en el contexto de la fundación del Partido Socialista Peruano (PSP) en 1928, bajo el liderazgo de José Carlos Mariátegui, y desde abril de 1930, Partido Comunista Peruano (PCP). En los meses posteriores, Eudocio Ravines encargó a Jorge del Prado la tarea de organizar la Juventud Comunista, lo que dio inicio a la conformación del comité juvenil del partido (Navarro, 2019, p. 227). Desde entonces, la JCP se mantuvo estrechamente vinculada a la acción política del comunismo peruano, alternando períodos de ilegalidad con intentos de reconocimiento por parte del Estado. Su labor principal estuvo orientada a la captación y formación de nuevos cuadros militantes desde edades tempranas.

A partir de la década de 1960 y con ello las tensiones entre el modelo comunista moscovita y chino, comenzaron a manifestarse tensiones internas en el seno de la JCP, cuando un reducido grupo de militantes, provenientes tanto del PCP como de la juventud comunista, optó por impulsar la lucha armada como vía de transformación política, reuniendo principalmente a jóvenes dispuestos a adoptar esta estrategia (Guerra, 2011, p. 71). En los partidos comunistas de la época, esta orientación radical se consolidó en 1961 con la formación, primero, del Frente Revolucionario en Cusco y, posteriormente, del Frente Izquierdista Revolucionaria (FIR), resultado de la articulación entre el Partido Obrero Revolucionario, la JCP y otros grupos afines (Gross, 1995, p. 135).

La situación se agravó hacia 1967, cuando la juventud comunista tomó partido del bando pro-chino frente a las posturas moscovitas (Zapata, 2021, p. 287). En los años siguientes, la JCP profundizó su confrontación con la dirigencia del PCP, a la que acusaba de dogmatismo, seguidismo y de una interpretación inadecuada del pensamiento de Mariátegui, proceso que culminó en la conformación de Patria Roja en 1969 (Breña, 2011, p. 264). Esta fragmentación de la juventud comunista facilitó la dispersión de sus militantes hacia diversas organizaciones político-militares, entre ellas el ya señalado Bandera Roja, Sendero Luminoso y, posteriormente, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), como fue el caso de Miguel  Rincón,  secretario  de la Juventud Comunista y posteriormente líder del MRTA (Meza, 2012, p. 187). Asimismo, muchos partidos mantuvieron sus juventudes comunistas, como la JotaCé de Patria Roja.

Entre las fuentes digitalizadas vinculadas a la Juventud Comunista Peruana destaca el periódico Joven Guardia, que reapareció el 1 de enero de 1964 como órgano informativo de la prensa revolucionaria. Asimismo, se conserva una invitación emitida en 1984 por el Comité Central de la JCP con motivo de su 54.º aniversario, que convocaba a un mitin político-cultural en la Plaza San Martín.

Existencias digitalizadas:

Las elecciones de 1978 hicieron evidente que la izquierda peruana permanecía fragmentada y carecía de una organización sólida (Guerra, 2011, p. 81). Dicho escenario llevó a un replanteamiento estratégico y a la necesidad de articular una coalición unificada, aunque con experiencias fallidas, como la Alianza Revolucionaria de Izquierdas y Unidad Democrática Popular. De este proceso emergió la Alianza de Unidad de Izquierda (IU), constituida como una alianza electoral entre el Partido Comunista Peruano y el Partido Socialista Revolucionario en miras de las elecciones generales de 1980; empero, ante los resultados desfavorables, una reconstitución hacia las elecciones municipales de ese mismo año, conllevó la creación de Izquierda Unida (IU), que congregó a diversas organizaciones de izquierda, entre ellas las dos ya señaladas, la Unidad Democrática Popular (UDP), Unión de Izquierda Revolucionaria (UNIR), el Partido Comunista Revolucionario (PCR) y el Frente Obrero, Campesino, Estudiantil y Popular (FOCEP), convirtiéndose en la coalición de izquierda más significativa de la historia republicana peruana (Roberts, 1998, p. 222).

En torno a la formación de la IU se han propuesto dos interpretaciones principales. Una de ellas enfatiza el peso de factores coyunturales y el pragmatismo político de los actores involucrados, mientras que la otra subraya la existencia de condiciones estructurales de más largo alcance que hicieron posible la unidad (Navarro, 2019, pp. 58-59). En ese marco, la izquierda legal o democrática canalizó su acción política a través del frente de IU (Zapata, 2021, p. 345). Sus objetivos se orientaron a impulsar una transformación revolucionaria del país, alcanzar la liberación nacional y establecer un Estado democrático popular como etapa en la lucha por el socialismo (Izquierda Unida, 1983, p. 13).

La figura más representativa de la IU fue Alfonso Barrantes, quien encarnaba el perfil clásico del dirigente de izquierda peruano: provinciano, de clase media, abogado defensor de presos políticos y exdirigente estudiantil de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Guerra, 2011, p. 82). Su victoria en las elecciones municipales de Lima en 1983 consolidó la presencia política de la IU y facilitó su participación en los comicios presidenciales de 1985, en los que obtuvo el segundo lugar, detrás del Partido Aprista Peruano (PAP). Este desempeño electoral abrió la posibilidad de una victoria presidencial en 1990; sin embargo, dicha expectativa exacerbó las tensiones internas y desencadenó una crisis que culminó en la fragmentación del frente (Seawright, 2012, p. 43). Las disputas entre los sectores moderados, liderados por Barrantes y defensores de la vía democrática, y los sectores revolucionarios, como el Partido Unificado Mariateguista (PUM), precipitaron la ruptura. En consecuencia, de cara a las elecciones de 1990, la IU se presentó dividida y ambas facciones sufrieron un marcado retroceso electoral (Zapata, 2021, p. 348).

Entre las fuentes digitalizadas sobre la Izquierda Unida se conservan circulares, cartillas y diverso material propagandístico producido a lo largo de la década de 1980. Destaca un documento que expone los lineamientos estratégicos y el programa general del partido, incluyendo sus normas orgánicas y su propuesta de gobierno. Asimismo, se cuenta con documentación vinculada al entorno político de la IU, como la exposición de los candidatos electorales.

Existencias digitalizadas:

A finales de la década de 1950, al interior del Partido Aprista Peruano (PAP) se hicieron evidentes profundas discrepancias frente al progresivo giro del partido hacia posiciones conservadoras y su acercamiento a los sectores oligárquicos, lo que suponía el abandono de su tradicional discurso antiimperialista. De este descontento surgió un grupo de militantes apristas disidentes que dio origen al APRA Rebelde, el cual, tras marginarse del sistema democrático, adoptó en 1962 la denominación de Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) (Salinas, 2013, p. 104). El nombre del nuevo movimiento se inspiró en el MIR venezolano, escisión de Acción Democrática y considerado un partido hermano del aprismo (Béjar, 2018, p. 38).

El liderazgo del MIR recayó en Luis de la Puente Uceda, bajo cuya conducción el movimiento se propuso contribuir a un proceso revolucionario que sentara las bases para la construcción del socialismo en el Perú (Lust, 2015, p. 1). Asimismo, el MIR buscó mantener una posición independiente frente a los principales centros del comunismo internacional, evitando alinearse tanto con Moscú como con Pekín (Gonzales, 2011, p. 21); empero, en la práctica, muchos militantes del MIR recibieron entrenamiento en Cuba, China y Corea (Gadea, 2021, p. 309). En 1965, la organización inició sus acciones armadas mediante el despliegue de diversos focos guerrilleros. En total, el MIR proyectó la conformación de cinco frentes –Túpac Amaru, Atahualpa, César Vallejo, Manco Inca y Pachacútec–, aunque solo tres de ellos llegaron a operar efectivamente (Salinas, 2013, p. 104).

Las acciones armadas del MIR iniciaron con guerrillas como la de Pachacútec, encabezada por de la Puente Uceda en el sur del país; el frente Túpac Amaru, bajo el liderazgo de Guillermo Lobatón; y Manco Cápac, en el norte, comandada por Gonzalo Fernández Gasco y Elio Portocarrero Ríos (Gross, 1995, p. 136). No obstante, los focos insurgentes fueron rápidamente neutralizados por las fuerzas del orden, lo que significó una importante derrota para el MIR, con la muerte de sus principales dirigentes y la desarticulación de sus estructuras armadas (Aranda, López y Salinas, 2009, p. 127).

Esta derrota no supuso la desaparición inmediata del movimiento, que pasó a una etapa de dispersión y reducción de sus actividades, concentrándose principalmente en el proselitismo político, especialmente en las universidades nacionales (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, p. 119). En esta fase emergió la figura de Ricardo Gadea como nuevo líder del MIR, tras recuperar su libertad en 1970 bajo amnistía del presidente Juan Velasco Alvarado. Sin embargo, la ausencia de Luis de la Puente debilitó gravemente al partido, que terminó fragmentándose en diversas corrientes: el Círculo Marxista de Oposición Proletaria (CMOP), Voz Rebelde (MIR-VR), IV Etapa (MIR-IV Etapa), y Tendencia por la Reconstrucción o El Militante (MIR-EM), esta última con participación posterior en la formación del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) (Meza, 2020, p. 3185).

Entre las fuentes digitalizadas vinculadas al MIR se encuentra un informe de la Central Intelligence Agency (CIA) que da cuenta de una reunión secreta encabezada por Luis de la Puente Uceda, en la que se anunciaron los planes revolucionarios del movimiento. Asimismo, se conserva una entrevista a Gonzalo Fernández Gasco, uno de los líderes guerrilleros del frente norte, así como proclamas dirigidas al pueblo peruano, incluida una emitida en 1965 conjuntamente con las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) en homenaje a los caídos de la revolución. Finalmente, destaca un pronunciamiento de 1977, suscrito por ocho partidos de la izquierda peruana, que exhorta a acatar el paro nacional del 19 de julio y a movilizarse contra la dictadura militar.

Existencias digitalizadas:

En los primeros años de la década de 1970, las fuerzas políticas de izquierda alcanzaron un relativo reconocimiento por parte del gobierno militar de Juan Velasco Alvarado, quien impulsó procesos de indulto a militantes encarcelados y simpatía en términos de agendas; no obstante, esta apertura inicial dio paso progresivamente a un escenario de control y represión contra sindicatos y organizaciones políticas. En este contexto, en 1972, Aníbal Quijano –quien había retornado a Lima tras su experiencia como investigador en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Chile– asumió el liderazgo de un nuevo frente crítico del régimen militar. Junto a intelectuales, obreros y estudiantes, impulsó la creación del Movimiento Revolucionario Socialista (MRS), una organización de reducido tamaño, pero con capacidad de articulación con núcleos obreros y estudiantiles, especialmente en la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador (CUAVES), en Lima (Assis, 2014, pp. 34-35).

Entre los fundadores del MRS destacó Apolinario Rojas, quien desempeñó un papel central en su comunidad al promover experiencias de resistencia y negociación orientadas a frenar la intervención del gobierno en Villa El Salvador. Paralelamente a la organización política, los dirigentes del movimiento –muchos de ellos con una activa producción intelectual– impulsaron la revista Sociedad y Política, cuyo primer número fue dirigido por el propio Quijano. Sin embargo, la dinámica política del MRS no se tradujo de manera sostenida en la publicación: por ejemplo, entre 1975 y 1979 solo se editaron tres números, debido a que el movimiento concentró sus esfuerzos en la participación directa en las luchas populares y proletarias de esos años (Assis, 2014, p. 37).

A partir de 1980, en el contexto de la conformación del frente de Unidad de Izquierda (UI), diversas agrupaciones de la nueva izquierda promovieron la creación de la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARI), a la que se incorporó el MRS (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, p. 125; Navarro, 2019, p. 41). No obstante, esta experiencia fue breve, ya que la alianza se fragmentó poco antes de las elecciones generales de ese año. En paralelo, la presencia del MRS en Villa El Salvador comenzó a debilitarse. En 1983, la CUAVES fue derrotada en su disputa con las fuerzas del Estado y con sectores de la izquierda burocrática. Ese mismo año, Sociedad y Política publicó su último número —ya sin artículos firmados por Quijano—, lo que marcó la disolución del MRS en este periodo (Assis, 2014, p. 38).Entre las fuentes digitalizadas sobre el Movimiento Revolucionario Socialista destaca el número 27 de la revista Revolución Socialista, publicado en septiembre de 1979. Esta edición incluye un artículo centrado en la lucha contra la dictadura, la necesidad de definir una dirección y una estrategia revolucionaria, así como el desafío que representaba la socialdemocracia como una nueva forma de praxis del capitalismo. Asimismo, resulta relevante el documento del MRS titulado “ARI, ¿por qué y cómo se desintegró?”, editado bajo el sello de Sociedad y Política, en el que se presenta un balance crítico de la experiencia de la Alianza Revolucionaria de Izquierda, analizando su frágil unidad, los adversarios enfrentados y los conflictos internos que condujeron a su disolución.

Existencias digitalizadas:

El Partido Comunista Peruano (PCP) es una organización política de orientación marxista cuyo origen se encuentra estrechamente ligado al Partido Socialista Peruano (PSP), fundado por José Carlos Mariátegui en 1928. Tras la muerte de Mariátegui, ocurrida en abril de 1930, Eudocio Ravines asumió la secretaría general del PSP y, en ese contexto, impulsó su transformación en el Partido Comunista Peruano (PCP). Desde entonces, el PCP atravesó múltiples etapas de reconfiguración política e ideológica a lo largo de su historia (Partido Comunista Peruano, 1968).

Durante los primeros años del partido, entre 1930 y 1935, la actividad política bajo el liderazgo de Ravines fue particularmente intensa. En esta etapa, el PCP adoptó una línea ideológica marcadamente ortodoxa, acorde con el marxismo de la época, promoviendo la consigna de “clase contra clase” y desarrollando una confrontación directa con el Partido Aprista Peruano (PAP). Entre 1935 y 1944, el partido experimentó un giro que ha sido caracterizado como un proceso de “derechización”, periodo en el que cobraron protagonismo dirigentes como Jorge del Prado y Juan Bamo, y en el que se modificaron las estrategias políticas del PCP (Guadalupe, 1988, p. 102).

Posteriormente, a mediados de la década de 1960, las tensiones ideológicas internas se agudizaron en el marco del conflicto internacional entre China y la Unión Soviética, en el contexto de la Guerra Fría. Estas disputas derivaron en la escisión del partido en dos líneas, aunque ambos mantuvieron la denominación de PCP: el Partido Comunista Peruano Bandera Roja (PCP-BR), de orientación prochina, y el Partido Comunista Peruano Unidad (PCP-U), alineado con la corriente prosoviética.

Existencias digitalizadas:

El Partido Comunista Peruano – Bandera Roja (PCP-BR) surgió como resultado de la escisión del Partido Comunista Peruano en el contexto de la ruptura sino-soviética y de los debates ideológicos entre las corrientes prosoviéticas y prochinas que atravesaron al movimiento comunista internacional durante la década de 1960. La facción Bandera Roja se alineó con el maoísmo y con la orientación política de la República Popular China, diferenciándose de los sectores considerados “revisionistas” por su cercanía a la Unión Soviética  (Meza, 2012, p. 93).

Más que plantear una simple reorganización partidaria, el PCP-BR buscó redefinir la estrategia revolucionaria en clave insurreccional. Desde esta perspectiva, promovió el abandono de la vía electoral y la recuperación de la lucha armada como camino principal para la toma del poder, asignando al campesinado un papel central como aliado estratégico del proletariado. Esta concepción se inspiraba directamente en el modelo chino de guerra popular prolongada, que privilegiaba el campo como escenario principal de la revolución y cuestionaba la conducción de una dirigencia calificada como reformista o revisionista (Fumerton, 2002, pp. 37-38).

A su vez, la escisión del PCP BR dio lugar al Partido Comunista del Perú Patria Roja (PC del P-PR) y al Partido Comunista Peruano Bandera Roja (PCP-BR). De esta última organización surgió, en 1970, su facción más radical, que se separó para conformar el Partido Comunista del Perú por el Sendero Luminoso de José Carlos Mariátegui (PCP-SL) (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 2, p. 25).

Los documentos digitalizados disponibles permiten reconstruir los principales discursos y debates sostenidos por el Partido Comunista Peruano Bandera Roja entre las décadas de 1960 y 1970, ofreciendo valiosa información sobre su evolución ideológica y su papel en el escenario político peruano de la segunda mitad del siglo XX.

Existencias digitalizadas:

El Partido Comunista del Perú Patria Roja (PC del P-PR) es una organización política de orientación marxista-leninista, inspirada en el pensamiento de José Carlos Mariátegui, que se constituyó formalmente en 1970 como resultado de una escisión del Partido Comunista Peruano Bandera Roja (PCP-BR). Esta ruptura estuvo motivada por divergencias ideológicas y estratégicas en torno a la interpretación y aplicación del maoísmo en el contexto peruano. No obstante, los orígenes de Patria Roja se remontan a fines de la década de 1960, cuando sectores críticos de la dirigencia de Bandera Roja optaron por reorganizarse de manera autónoma, dando lugar a un nuevo proyecto político con énfasis en el trabajo orgánico y sostenido (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 2, p. 25). Durante la década de 1980, Patria Roja participó activamente en el escenario electoral a través de frentes amplios como Izquierda Unida, alcanzando representación parlamentaria y municipal. Esta inserción institucional no supuso el abandono de su horizonte socialista, sino que fue concebida como parte de una estrategia política más amplia de disputa y organización desde los espacios legales (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3 p. 126).

Los documentos digitalizados del Patria Roja correspondientes al periodo 1978-1988 permiten reconstruir sus principales posicionamientos políticos. En estos documentos se expresa una crítica sistemática al APRA, especialmente durante la crisis económica y social del primer gobierno de Alan García, así como una oposición frontal al régimen autoritario de Francisco Morales Bermúdez. Estos materiales incluyen comunicados y artículos que dan cuenta de su diagnóstico de la coyuntura nacional, denuncias sobre la represión estatal y propuestas de salida política formuladas desde la izquierda organizada.

Existencias digitalizadas:

El Partido Socialista de los Trabajadores (PST) fue una organización política peruana de orientación trotskista fundada en 1974, cuyos orígenes se remontan a procesos políticos y sindicales iniciados varias décadas antes. Sus antecedentes inmediatos se encuentran en el Grupo Obrero Revolucionario (GOR), constituido en 1944 por obreros textiles que rompieron con el Partido Comunista Peruano tras discrepancias en torno al apoyo a una huelga de su gremio. Con el tiempo, el GOR adoptó el trotskismo y se transformó en el Partido Obrero Revolucionario (POR), integrándose al Secretariado Latinoamericano del Trotskismo Ortodoxo (SLATO), dirigido por Nahuel Moreno (Lazara, 2024).

Durante la década de 1960, el POR participó activamente en la conformación del Frente de Izquierda Revolucionario (FIR), encabezado por Hugo Blanco, desde donde impulsó procesos de sindicalización campesina y tomas de tierras. Estas acciones contribuyeron a generar un clima de presión social que desembocó en la aprobación de la Reforma Agraria de 1969. Sin embargo, la represión estatal y el desgaste organizativo afectaron gravemente a estas experiencias. En ese contexto, y en un escenario marcado por el declive del gobierno militar y el ascenso de la movilización obrera –particularmente tras la huelga general de 1977–, un sector de militantes provenientes de dichas luchas fundó el PST (Lazara, 2024).

El partido desempeñó un papel relevante en la creación del Frente de Obreros, Campesinos y Estudiantes del Perú (FOCEP), con el cual obtuvo un importante respaldo electoral en 1978, alcanzando cerca del 30% de la votación nacional y doce escaños en la Asamblea Constituyente. No obstante, en los años siguientes el PST enfrentó profundas divisiones internas, así como el impacto de la crisis política y organizativa de la Cuarta Internacional (Lazara, 2024).

Entre las fuentes digitalizadas vinculadas al PST se conserva la revista Bandera Socialista, órgano partidario que ofrece información sobre las posiciones adoptadas frente a la alianza Ulloa–Belaúnde, interpretada como una defensa de intereses burgueses, así como balances de congresos partidarios y análisis críticos de la coyuntura política y del accionar del Partido Comunista Peruano, entre otros temas.

Existencias digitalizadas:

El Partido Unificado Mariateguista (PUM) fue fundado en 1984 y desarrolló actividades políticas hasta 1996. Su surgimiento fue consecuencia de la crisis de articulación que atravesaban los diversos partidos de izquierda, incapaces de consolidar una unidad partidaria estable y duradera. En este contexto, el partido Unidad Democrática Popular (UDP), una coalición integrada por varias organizaciones de izquierda, impulsó un plan estratégico orientado a dotar a la coalición de objetivos revolucionarios de largo plazo, en contraposición a las metas coyunturales que habían predominado hasta entonces. Como parte de este proceso, la UDP incorporó a sectores mariateguistas que carecían de una estructura partidaria propia, lo que permitió que el boletín El Mariateguista sentara las bases ideológicas y organizativas para la conformación de un nuevo partido. En ese marco, el 23 de octubre de 1984, las organizaciones Vanguardia Revolucionaria (VR), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria IV Etapa (MIR-IV Etapa) y el Partido Comunista Revolucionario Clase Obrera (PCR CO) fundaron formalmente el Partido Unificado Mariateguista (Meza, 2012, p. 224; Centro de Documentación e Investigación del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social, 2024).

La relevancia política del PUM fue considerable, al punto de convertirse en una de las fuerzas de izquierda con mayor presencia territorial y organizativa. Para 1985, el partido tenía presencia en 62 provincias del país, participaba activamente en organizaciones barriales, contaba con inserción en gremios metalúrgicos de distintos departamentos y mantenía vínculos con la Confederación Campesina del Perú, entre otros espacios de representación social. Entre 1985 y 1990, el PUM sostuvo diversos enfrentamientos políticos y organizativos con Sendero Luminoso y, en ese contexto, propuso la iniciativa Ande Rojo como estrategia para combatir a dicha organización. Durante la década de 1990, el escenario político internacional —marcado por la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética— reforzó la percepción de una derrota histórica de la izquierda, lo que profundizó las divisiones internas del PUM en torno a las estrategias a seguir (Centro de Documentación e Investigación del Lugar de la Memoria, 2024). Estas tensiones condujeron a un lento proceso de debilitamiento y posterior desintegración del partido.

En esta sección, se presentan los documentos digitalizados que ofrecen información sobre el congreso de fundación del PUM, su postura frente a las elecciones de 1985, el análisis de la crisis del gobierno de Alan García, entre otros aspectos relevantes.

Existencias digitalizadas:

La Unión de Izquierda Revolucionaria (UNIR) fue una coalición electoral peruana fundada en 1980 por diversas organizaciones de izquierda, entre ellas el Partido Comunista del Perú Patria Roja (PC del P-PR), el Partido Comunista Revolucionario (PCR), Vanguardia Revolucionaria (Proletario Comunista) (VR-PC), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR-Perú) de Fernández Gasco y el Frente de Liberación Nacional (FLN). Su surgimiento se produjo en un contexto de profunda fragmentación de la izquierda peruana y de apertura política a fines de la década de 1970, que incentivó la formación de frentes para participar en las elecciones generales de 1980 (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, pp. 124-125).

La dirección de UNIR estuvo marcada por la influencia del PC del P-Patria Roja y VR-PC. Jorge Hurtado, conocido como “Ludovico”, fue su primer secretario general, mientras que Rolando Breña Pantoja destacó como uno de sus principales dirigentes, al concebir al frente como una herramienta no solo electoral, sino orientada a las “tareas superiores” de la revolución. En los comicios de 1980, UNIR presentó como candidato presidencial al dirigente sindical Horacio Zeballos Gámez (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, pp. 124-125). Posteriormente, el frente se incorporó a Izquierda Unida para las elecciones municipales de 1980 y 1983. Sin embargo, las tensiones ideológicas y la falta de cohesión interna condujeron a su disolución. UNIR también se distinguió por su postura crítica frente al PCP–Sendero Luminoso, al que rechazó por el uso del terrorismo (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 3, p. 127).

Existencias digitalizadas:

Vanguardia Revolucionaria (VR) fue un partido político marxista fundado oficialmente el 30 de mayo de 1965 por la confluencia de varios grupos marxistas, entre ellos militantes provenientes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Acción Popular y el Partido Comunista, destacando figuras como Ricardo Napurí, Ricardo Letts, Edmundo Murrugarra y Walter Quinteros. VR tuvo un importante interés en el campo, ejerciendo una notable influencia en la Confederación Campesina del Perú, promoviendo una alianza obrero-campesina y participando activamente en el sindicalismo minero, pesquero y magisterial. Sin embargo, sus discrepancias internas sobre la postura frente al Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas provocaron diversas escisiones. De VR, por ejemplo, se desprenden: en 1970 el Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR); en 1974 el Partido Comunista Revolucionario (PCR); el PCR Trinchera Roja (PCR-TR) en 1977 y Vanguardia Revolucionaria Proletario Comunista (VR-PC) en 1977–del cual compartimos su órgano Jornada–. A pesar de estas divisiones, el sector mayoritario continuó bajo el nombre original, participando en la formación de la Unidad Popular de Izquierda y en la Unidad Democrático Popular, con la cual obtuvo representación en la Asamblea Constituyente de 1978. Finalmente, en 1984, VR se disolvió para integrarse junto con el MIR y el PCR en el Partido Unificado Mariateguista (PUM), convirtiéndose en uno de los antecedentes más relevantes de la izquierda peruana contemporánea (Gonzales, 2011, p. 23; Letts, 2011, p. 371; Guerra, 2011, p. 73; Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003, t. 2, pp. 255; t. 3, pp. 119, 408).

Existencias digitalizadas:

Existencias digitalizadas:

Referencias bibliográficas:

Aranda, G., López, M., y Salinas, S. (2009). Del regreso del inca a Sendero Luminoso: violencia y política mesiánica en el Perú. Santiago: RIL Editores.

Assis Clímaco, D. (2014). Prólogo. En: A. Quijano, Cuestiones y horizontes: de la dependencia histórico-estructural a la colonialidad/descolonialidad del poder: Antología esencial (pp. 13-53). Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

Béjar, H. (2018). La unidad que se había producido. En: R. Gadea Acosta (ed.), El MIR histórico. Luis de la Puente y Guillermo Lobatón, 2da ed. (pp. 36-41). Lima: Editorial Pueblo Unido.

Blanco, H. (1963). The Need for a Revolutionary Party in Peru. World Outlook: Perspective Mondiale, 1(13), 12-17.

Breña, R. (2011). Entrevista. En: A. Adrianzén (ed.), Apogeo y crisis de la izquierda peruana. Hablan sus protagonistas (pp. 257-270). Lima: Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Centro de Documentación e Investigación del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (2024). Guía del Archivo del Partido Unificado Mariateguista (PUM). Lima: LUM.

Comisión de la Verdad y Reconciliación. (2003). Informe final. Primera Parte: El proceso, los hechos, las víctimas. t. 2 y 3. Lima: CVR.

Fumerton, M. A. (2002). From Victims to Heroes: Peasant counter-rebellion and Civil War in Ayacucho, Peru, 1980-2000. Amsterdam: Thela Publishers.

Gonzales, O. (2011). La izquierda peruana: una estructura ausente. En: A. Adrianzén (ed.), Apogeo y crisis de la izquierda peruana. Hablan sus protagonistas (pp. 15-43). Lima: Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Gadea Acosta, R. (2021). El MIR Histórico. Luis de la Puente y Guillermo Lobatón. Lima: Editorial Pueblo Unido.

Gross, L. (1995). Handbook of Leftist Guerrilla Groups in Latin America and the Caribbean. United States of America: Westview Press.

Guerra García, F. (2011). Notas preliminares sobre la experiencia de la Izquierda Unida. En: A. Adrianzén (ed.), Apogeo y crisis de la izquierda peruana. Hablan sus protagonistas (pp. 61-95). Lima: Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Izquierda Unida (1983). Documentos fundamentales de Izquierda Unida. Lima: Ediciones Patria Roja.

Lazara, S. (2024). Perú. Cincuenta años combatiendo por la construcción del Partido de la revolución. Liga Internacional de los Trabajadores.

Letts, R. (2011). Entrevista. En: A. Adrianzén (ed.), Apogeo y crisis de la izquierda peruana. Hablan sus protagonistas (pp. 369-397). Lima: Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Löwy, M. (2007). El marxismo en América Latina. Santiago: LOM Ediciones.

Lust, J. (2015). 50 años guerrilla peruana: 9 junio 1965 – 9 de junio 2015. Rebelión.

Lust, J. (2023). La división de las fuerzas para la transformación revolucionaria del Perú en la década del sesenta: El FIR, el MIR y el ELN. Yuyay, 1(1), 24-32.

Meza Bazán, M. (2012). El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y las fuentes de la revolución en América Latina [Tesis de doctorado en Historia]. México: El Colegio de México.

Meza Bazán, M. (2020). La Nueva Izquierda y la competencia por la revolución en el Perú durante el gobierno de Velasco. 1968 – 1975. Revista Izquierdas, (49), 3168-3204. (Acceso 2)

Navarro Gonzales, M. (2019). La unidad de las izquierdas, una torre de babel. Hegemonismo y razón instrumental en la desintegración de la izquierda unida (Perú, 1980-1989). Lima: Fondo Editorial Universidad de Ciencias y Humanidades. 

Roberts, K. M. (1998). Deepening Democracy? The Modern Left and Social Movements in Chile and Peru. Stanford, California: Stanford University Press.

Salinas, S. (2013). El tres letras. Historia y contexto del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Santiago: RIL editores.

Seawright, J. (2012). Party-System Collapse: The Roots of Crisis in Peru and Venezuela. Stanford, California: Stanford University Press.

Zapata, A. (2021). Lucha política y crisis social en el Perú Republicano 1821-2021. Lima: Fondo Editorial PUCP.


Créditos: The Internet Archive – Fuentes Históricas del Perú.
Elaboradores: Miranda Tamayo, Jair (Coordinador), Lopez Norabuena, Javier y Huerta Anaya, Ferdinand
Agradecimientos: Rolando Rojas Rojas, Grupo de Facebook «La Izquierda Peruana (Archivo Documental)», Alonso Luyo Soto, Carlos Paredes Hernández.
Fecha de publicación: 24/MAR/2026
Última actualización: 24/MAR/2026