El primer alcalde socialista de Lima fue un provinciano. Nacido en San Miguel de Pallaques (Cajamarca) en 1927, Alfonso Barrantes Lingán fue un político de izquierda recordado principalmente por su gestión como alcalde de Lima (1984-1986), cargo que ganó junto con la alianza electoral Izquierda Unida. Popularmente conocido como “Frejolito”,  su participación en la política inició muy joven, como era la tónica de la época. A los 12 años de edad y en un acto de solidaridad con un maestro detenido por razones políticas, vivió su primera experiencia en las carceletas policiales. (Marka, 1980, p. 10; Barrantes, 1985, p. 41). Acabada su instrucción primaria y con intención de continuar sus estudios escolares, el joven Barrantes se mudó a Cajamarca, ciudad con una importante presencia del Partido Aprista Peruano (Taylor, 2025). A partir de este viaje, la influencia de su tío Augusto Lingán Celis, militante aprista, sería determinante para su camino político. Aunque su militancia comenzó orgánicamente a los 15 años al afiliarse a la Juventud Aprista Peruana (JAP), sus primeras tareas como “japista” a mediados de la década de 1940 consistieron en repartir La Tribuna de manera clandestina, al igual que muchos canillitas de la época (Bergel, 2019). Siguiendo las directivas partidarias, Barrantes apoyó la candidatura presidencial de José Luis Bustamante y Rivero en 1945 y el año siguiente, conoció a Víctor Raúl Haya de la Torre en “un extraordinario mitin de la clase obrera” (Debate, 1984, p. 15). Desde muy joven afloró su disidencia política: se unió a “Los Auténticos”, un colectivo de militantes apristas que cuestionaba la postura partidaria oficial y exigían “un ejercicio democrático dentro de las filas del partido” (El Diario de Marka, 1983, p. 10;  Barrantes, 1985, p. 43). Dentro de la misma línea cuestionadora al PAP, Barrantes participó también en el denominado Comité Revolucionario, un sector crítico a la dirigencia del partido (Debate, 1984, p. 16).

Dirigente estudiantil

En 1947 se trasladó a Lima para iniciar estudios en Filosofía, luego Educación y finalmente en Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Barrantes, 1985, p. 44).  La agitación política de la época lo empujó a participar en el movimiento estudiantil, primero como Secretario General del Centro Federado de Letras (Barrantes, 1985, p. 43) y luego, elegido mediante asamblea de delegados, Presidente de la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) para el periodo 1956-1957 (Huamaní, 2018, p. 127). En 1957, junto con Luis de la Puente Uceda, según recuerda Luis Alberto Sánchez (1987, p. 27), Barrantes formó parte de los “estudiantes remisos, intrigantes y negativos” que formaron la oposición a su candidatura al Rectorado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tras muchas discrepancias dentro del Comando Aprista Universitario, la ruptura de hecho con el PAP se produjo luego del Congreso Nacional de Estudiantes celebrado en Arequipa en 1957 cuando el partido ordenó votar por Carlos Enrique Melgar para Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú  (Debate, 1984, p. 19). Poco tiempo después, aún como dirigente universitario, Barrantes formó parte de la violenta manifestación estudiantil en rechazo a la visita del vicepresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, a la Universidad de San Marcos. Su participación en este acto fue el punto final de su militancia aprista (Barrantes, 1985, p. 44), aunque oficialmente la APRA afirmaba haberlo separado tiempo atrás (La Tribuna, 1958, p. 1).

Unos meses más tarde, Barrantes viajó a Pekín para participar en el V Congreso de Estudiantes celebrado en 1958. A su regreso a tierras peruanas, solicitó su ingreso al Partido Comunista Peruano y trabajó como el responsable de Educación del Comité Regional de Lima (Debate, 1984, p. 19).  Luego de la conocida división entre las facciones de prosoviéticos y prochinos a mediados de los sesenta, decidió no participar orgánicamente en la política. Entre 1963 y 1968, Barrantes se avocó a terminar sus estudios de Derecho en San Marcos (Debate, 1984, p. 20) y un año después optó por el grado académico de Bachiller con la tesis titulada “Asedio en torno a la delincuencia político-social”, época en la cual se ganó la vida redactando tesis universitarias para otros egresados (Caretas, 1983, p. 13). Desde este punto hasta aproximadamente 1978, Barrantes se desempeñó como asesor legal de distintos sindicatos como el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú en 1971, a la par que participaba en cursos de legislación y práctica sindical para distintos gremios (Marka, 1976, p. 2). Su constante y entregado trabajo de causas populares le granjeó la simpatía de los partidos políticos de izquierda quienes lo vieron como una figura con importante proyección política para el retorno a la democracia electoral en 1980.

Retorno a la democracia electoral

La reaparición de Alfonso Barrantes en la escena política nacional sucede hacia finales del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada (1968-1980), como líder en la fundación de Unidad Democrático Popular (UDP) en 1978, una alianza de partidos de izquierda marxista con fines electorales que reunió a otras organizaciones como Vanguardia Revolucionaria, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el Partido Comunista Revolucionario-Trinchera Roja, el Partido Comunista Revolucionario-Clase Obrera, entre otros (Letts, 1981, p. 87-90). Esta alianza electoral buscaba, en palabras de Barrantes, “que se vaya la dictadura militar y que acceda un gobierno revolucionario del pueblo” (Barrantes, 1985, p. 11). Luego de coordinar las participaciones del bloque izquierdista tanto en la Asamblea Constituyente de 1978 (Marka, 1978, p. 12) como en las elecciones presidenciales de 1980 -donde formó temporalmente parte de la lista de Hugo Blanco en representación de la Alianza Revolucionaria de Izquierda (Gorriti, 2017, p. 29)-, Alfonso Barrantes y la UDP se unieron en septiembre de 1981 con el Partido Socialista Revolucionario, el Frente Obrero, Campesino Estudiantil y Popular; el Partido Comunista Peruano y la Unión de Izquierda Revolucionaria en la creación del frente electoral de marxistas, socialistas, izquierdistas e independientes más importante en la historia peruana reciente: Izquierda Unida

Alfonso Barrantes Lingán era perfilado como el candidato electoral natural por organizaciones de izquierda: su condición de provinciano, de clase media, abogado de presos políticos y antiguo dirigente estudiantil le asignaba un perfil ideal del dirigente tradicional de izquierda (Guerra, 2011, p. 82). Como la cara visible al frente de Izquierda Unida, Barrantes postuló al sillón municipal de Lima para las elecciones de 1981, donde quedó en segundo lugar detrás de Eduardo Orrego Villacorta, el candidato del partido de gobierno, Acción Popular. El éxito en el frente electoral llegó a finales de 1983, cuando con el 36% de los votos válidos, Alfonso Barrantes Lingán se convirtió en el primer alcalde socialista de Lima.


Gestión municipal 

Junto con Lima, distritos populares como El Agustino, Independencia, Comas, Lurigancho, Cercado, La Victoria, Rímac y San Martín de Porres eligieron a Izquierda Unida para administrar sus municipios (El Diario de Marka, 1983, p. 3). Con la victoria en el frente electoral, precisamente en medio del conflicto armado que enfrentaba al Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso y el Estado peruano, Izquierda Unida abrió la posibilidad de gestionar la política metropolitana desde una mirada socialista. Bajo el lema de “Una Lima para todos”, Barrantes apostó por encauzar el movimiento popular hacia la lucha en el plano electoral, lo que le trajo cuestionamientos posteriormente dentro del frente electoral. Siguiendo sus propuestas de campaña sobre planificación urbana legítima y accesible para la población, el gobierno municipal de Barrantes participó activamente en el desarrollo de la Comunidad Urbana Autogestionaria de Huaycán (Luna-Victoria Indacochea, 2022) y otorgó una importante cantidad de títulos de propiedad  a vecinos de distritos populares (Calderón Cockburn, 2016). No obstante, la propuesta por la cual su gestión es principalmente recordada fue el Vaso de Leche. Con el objetivo de combatir la desnutrición infantil, este programa llegó a ofrecer un millón de raciones diarias en barrios populares, lo que a su vez promovió una amplia red de dirigentas y solidificó las organizaciones vecinales existentes (Luna-Victoria Indacochea, 2022, p. 81). El éxito de estas propuestas consolidaron su posición como el principal líder de izquierda y lo encumbraron como candidato natural para las elecciones presidenciales de 1985, donde disputó la preferencia popular con un antiguo compañero en el Partido Aprista Peruano.

Luego de la primera vuelta, Barrantes no fue favorecido con la preferencia popular: Alan García Pérez, rival proveniente de las filas del aprismo, obtuvo el 53% de los votos válidos mientras que la Izquierda Unida solo el 25%. Enfrentado a un escenario complicado de remontar, Barrantes declinó su participación para la segunda vuelta y regresó a la administración municipal de Lima. La continuidad de su gestión se vio truncada en 1986 cuando perdió la reelección municipal contra Jorge del Castillo, candidato del partido de gobierno. Presionado en la interna de Izquierda Unida por su abierta oposición a la lucha armada y por sugerir un frente común con el PAP contra la violencia senderista, Alfonso Barrantes renunció a Izquierda Unida en 1987. Tres años después, tentó nuevamente las elecciones presidenciales, ahora con una nueva agrupación política llamada Izquierda Socialista, pero quedó en un distante quinto puesto, muy por detrás de Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori, protagonistas de las votaciones de 1990.

Alfonso Barrantes Lingán falleció en Cuba el 2 de diciembre del 2000 a consecuencia de un cáncer de páncreas que lo obligó a retirarse de la vida pública. De acuerdo a su deseo expresado a su tía Susana Lingán Celis, su colección privada de libros y publicaciones periodísticas fueron donadas a la Biblioteca Nacional del Perú donde hoy conforman la Colección Particular Alfonso Barrantes Lingán (Caretas, 2001, p. 68). Aprista vuelto mariateguista, hombre de fe y “estalinista”, revolucionario creyente de la vía electoral, la figura de Alfonso Barrantes Lingán encarna, quizás de la mejor manera, la tónica de la historia política del siglo XX peruano y, a su vez, sirve como piedra de inicio para repensar nuevas y democráticas formas de administrar el Estado. A continuación, ponemos a disposición del lector un conjunto de fuentes disponibles en línea sobre la figura de Alfonso Barrantes Lingán, entre los cuales resaltan escritos programáticos de la UDP, ARI, Izquierda Unida, así como también videos y fotografías de su campaña política y gestión municipal.

Existencias digitalizadas:

Publicaciones:

Documentos:

Fotografías:

Cables de inteligencia:

Notas de prensa:

Material audiovisual:

Referencias

Barrantes, A. (1985). Sus propias palabras: entrevistas (M. Cárdenas, Comp.). Lima, Mosca Azul Editores.

Bergel, M. (2019). “De canillitas a militantes. Los niños y la circulación de materiales impresos en el proceso de popularización del Partido Aprista Peruano (1930-1945)”. En Bergel, Martín (Ed.). La desmesura revolucionaria. Cultura y política en los orígenes del APRA. Lima: La Siniestra Ensayos.

Calderón Cockburn, J. (2016). La ciudad ilegal: Lima en el siglo XX. Lima: Punto Cardinal.

Guerra García, F. (2011). Notas preliminares sobre la experiencia de la Izquierda Unida. En: A. Adrianzén (ed.), Apogeo y crisis de la izquierda peruana. Hablan sus protagonistas (pp. 61-95). Lima: Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Gorriti, G. (2017). Sendero. Historia de la guerra milenaria en el Perú. Lima: Editorial Planeta Perú.

Huamaní, E. (2018). El proceso universitario y el movimiento estudiantil peruano. Siglo XX. Lima: Editorial San Marcos.

Letts, R. (1981). La izquierda peruana. Organizaciones y tendencias. Lima: Mosca Azul Editores.

Luna-Victoria Indacochea, L. (2022). «Una Lima para todos»: El programa de vivienda de Huaycán y la política urbana de la Izquierda Unida, 1983-1985. Histórica, 46(2), 73–111.

Sánchez, L. (1987). Testimonio personal: memorias de un peruano del siglo XX. Tomo 4. Lima: Editorial Mosca Azul.

Taylor, L. (2025). “Los orígenes del Partido Aprista Peruano en Cajamarca, 1928-1935”. En Bergel, Martín y Drinot, Paulo (Eds.). La revolución que no fue. Nuevas miradas a la historia del APRA. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

Marka (1976, 29 de enero). Invitación a la clase obrera al desarrollo de su II ciclo. Marka, 2(23), 2.

Marka (1978, 16 de noviembre). Barrantes: el pueblo nos enseña a luchar. Marka, 4(97), 12.

Marka (1980, 13 de noviembre). Los luchadores no se improvisan. Marka, 6(179), 10-11. 

El Diario de Marka (1983, 14 de noviembre). Título.  El Diario de Marka, 4(1279), páginas.

Caretas (1983, 15 de noviembre). Un caso singular. Los secretos de un liderazgo precario. Caretas, 33(774), 13.

La Tribuna (1958, 9 de mayo). Título. La Tribuna, VII Época, (1411), páginas. 


Créditos: University of Texas; Google; Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Biblioteca Nacional del Perú; Internet Archive; Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social.
Elaborador:
Luyo Soto, Alonso
Fecha de publicación:
1/SET/2026
Última actualización:
1/SET/2026