Manuel Ricardo Palma Soriano (Lima, 1833-1919), fue un escritor, político, bibliotecario, funcionario y una de las figuras más destacadas de la literatura peruana del siglo XIX. Es reconocido a nivel mundial por la creación del género de la «tradición» y por su labor en la reconstrucción de la Biblioteca Nacional del Perú.

Nació en el seno de una familia mestiza en la ciudad de Lima. Sus primeros años de vida se desarrollaron en una ciudad que vivía los inicios de su etapa republicana, con cierta inestabilidad política, económica y social. Estudió en el Convictorio de San Carlos, lo que le brindó una sólida base humanística y liberal que marcó sus inicios en la letras, destacando la publicación de su primer libro impreso, Rodil (1851).

Durante su juventud integró el grupo «bohemia limeña», un grupo de jóvenes que buscaban forjar una literatura desvinculada de la española. Dentro de este grupo estaban José Arnaldo Marquez, Manuel Nicolás Corpancho, Carlos Augusto Salaverry, Pedro Paz Soldán y Unanue, entre otros. Esta literatura nacional por la cual apostaban estos jóvenes era de carácter romántico, la cual se caracterizaba por una exaltación de un subjetivismo y nacionalismo. De ahí que fue influenció a Palma para sus famosas tradiciones que van a ser publicadas por primera vez en 1872.

Aparte de su camino en el mundo de las letras, también realizó labores dentro del Cuerpo Político de la Armada como contador, y estuvo involucrado en un fallido motín contra el presidente Ramón Castilla, lo que le valió su destierro hacia Chile hasta 1862. De tal experiencia es que nació su libro Armonias : libro de un desterrado publicado en 1865. Fue secretario particular del presidente José Balta (1868-1872) y senador por la Provincia Litoral de Loreto (1868 -1873), posición desde la cual influyó en decisiones de Estado. 

A la vez de ser autor de diversos libros, también fue un compilador de poesías, en su libro Lira Americana: Colección de poesías de los mejores poetas del Perú, Chile y Bolivia (1865), se puede apreciar su trabajo de selección literaria, resaltando la lírica de muchos de sus amigos peruanos y del círculo sudamericano.

Participó dentro de diversos proyectos editoriales como La Revista de Lima, Revista Peruana, El Perú Ilustrado, El Recreo, entre otras. Así como organizaciones culturales como el Ateneo de Lima, y círculos de socialización como las veladas literarias organizadas por la primera generación de mujeres ilustradas.

Siendo considerado como uno de los intelectuales más destacados de la literatura peruana, tuvo mucha cercanía con las primeras mujeres que ejercieron la escritura pública, siendo amigo de Clorinda Matto, Mercedes Cabello, Juana Manuel Gorriti, Teresa González de Fanning, entre otras, sobre todo con la última, ya que fue maestra de su hija Angélica. Esta amistad con las ilustradas correspondía a las características del movimiento romántico, ya que el discurso que manejaba era el de una literatura de temas neutrales con fin de entretenimiento que “estimule el alma” y sea un refugio “de bellas idealidades”, algo que se primer momento, era lo que ellas escribían (Denegri, 2018).

En 1872, la publicación de la primera serie de sus Tradiciones peruanas lo consagró internacionalmente, estableciendo a la «tradición» como un género híbrido que unía la historia con la ficción y el humor criollo. La recepción de la obra tras su publicación fue inmediata. Según Pérez Garay (2022) tanto en la prensa limeña, específicamente en la revista semanal La Patria, la prensa argentina en el diario La Nación, y La Prensa del Ecuador, se sumaron en elogios a la prosa de Palma, resaltan lo peculiar, creativo y entretenido del contenido, que va entre lo histórico y lo literario.

Este periodo de tiempo, tras iniciar en cierta estabilidad y crecimiento, termina de la peor forma. La guerra con Chile dejó muchos estragos para el país en diversas formas, desde lo político, económico, social y también en el campo cultural.Tras el expolio que sufrió la ciudad de Lima durante la guerra, Palma asumió en 1884 la dirección de la Biblioteca Nacional, cargando con la responsabilidad de reorganizarla y revitalizarla. Es así que por medio de la gestión de donaciones de libros a nivel mundial, valiéndose del apelativo de «Bibliotecario Mendigo».

Algunos textos que podemos encontrar sobre su gestión en la biblioteca son: Catálogo de los libros que existen en el Salón América (1891), Memoria que el director de la Biblioteca Nacional presenta al Ministerio de Justicia (1898) y Apuntes para la historia de la Biblioteca de Lima (1912).

Después de dedicar casi  29 años de su vida a la gestión bibliotecaria, tras desacuerdos con el gobierno de Augusto B. Leguía (1908-1912), renunció en 1912 para retirarse a su casa en Miraflores, desde donde siguió escribiendo hasta fallecer el 6 de octubre de 1919.

Existencias digitalizadas:

Publicaciones:

Correspondencia:

Fotografías:

Referencias bibliográficas:

Denegri, F. (2018). El abanico y la cigarrera: la primera generación de mujeres ilustradas en el Perú. Lima: Ceques editores.

Holguín Callo, O. (1994). Tiempos de infancia y bohemia. Ricardo Palma (1833-1860). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Pérez Garay, C. A. (2010). Liberalismo criollo: Ricardo Palma, ideología y política: 1848-1919 [Tesis de licenciatura]. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

Pérez Garay, C. A. (2023). Ciento cincuenta años de la publicación de la primera serie de las Tradiciones. Aula Palma, (21), 147-178.

Robles Chinchay, R. F. (2019). Testimonios sobre el universo creativo de Ricardo Palma en la Biblioteca Nacional del Perú. FENIX, (47), 57-68.  


Créditos: Biblioteca Nacional del Perú, Pontificia Universidad Católica del Perú, British Library, Google, University of Texas, Penn State University, University of California, Universidad Complutense de Madrid, Marina de Guerra del Perú.
Elaborador: Quispe Tacuse, Isabel
Fecha de publicación:
13/AGO/2026